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martes, 27 de diciembre de 2016

PASOS PARA MONTAR UN RESTAURANTE

En España, el sector de la restauración mueve millones y millones. De hecho, es el país de la UE con más bares por habitante. Muchos emprendedores se plantean entrar en el sector. Aquí va una propuesta de orden lógico de los pasos a seguir y no morir en el intento:

1- Business plan: no tiene porque ser muy extenso, pero nos tiene que permitir responder a una serie de preguntas básicas en cada uno de los ámbitos principales:
  • Plan de recursos humanos:
    • ¿Cuántas personas necesitaremos si estamos a pleno rendimiento?
    • ¿Cuál es el horario óptimo de actividad?
    • ¿Cuánto tiempo dedicará cada trabajador a cada tarea? ¿Es necesario un/a jefe/a de sala?
    • ¿Tenemos plan B caso de imprevistos, como bajas laborales, cortes de luz o retraso en las entregas de los proveedores?
  • Plan de marketing:
    • ¿Quiénes serán nuestros clientes principales?
    • ¿Cómo recogemos el feedback de nuestros clientes?
    • ¿Qué imagen queremos transmitir?
    • ¿Tendremos una estacionalidad marcada?
    • ¿Cuál será la razón principal para que los clientes vengan por primera vez? ¿Y para que repitan?
    • ¿Habrá también servicio a domicilio?¿Haremos algún tipo de descuento?
  • Plan económico-financiero
    • ¿Qué gastos tendremos mensualmente? ¿Cuál es nuestra previsión de ingresos?
    • ¿Qué margen bruto tenemos por plato? ¿Y por menú?
    • ¿Cuál es nuestro punto de equilibrio? ¿Cuándo estimamos llegar a él?

2- Canvas y Test de mercado
El business plan no sirve de nada si no se prueba que la idea teórica es viable y el mercado la aprueba. El canvas nos permitirá conceptualizar la diferenciación del negocio y el test de mercado nos ayudará a minimizar los riesgos y mejorar la idea para adaptarla a los potenciales clientes.

3- Búsqueda de local y firma del contrato de alquiler.
El local perfecto no existe y se debe encontrar un equilibrio entre una ubicación concurrida y un coste de alquiler razonable, dependiendo de los recursos económicos de los  dispongamos.

Es frecuente y recomendable que firmemos un precontrato o unas arras para asegurarnos de su disponibilidad. Lo que no debemos hacer es firmar el contrato de alquiler del local hasta que hayamos demostrado la viabilidad a priori del proyecto y tengamos la seguridad de que éste puede utilizarse para la licencia que queremos (véase punto 4).

4- Tramitación de la licencia municipal
Una vez encontrado un local atractivo, si no es en concepto de traspaso, deberemos acudir al Ayuntamiento correspondiente para informarnos de la licencia más acorde con nuestro planteamiento -hay diversos tipos, dependiendo entre otras cosas de la capacidad de la cocina y del formato de consumición-.

Posteriormente debemos contratar a un arquitecto/ingeniero (o ambos) para que verifiquen que se cumplen los requerimientos y realicen adaptaciones y/o instalaciones en caso de ser necesarias, como lavabos adaptados o salida de humos. Cabe decir que en algunos ayuntamientos ya opera la declaración responsable, en la que podemos empezar con la simple comunicación a la administración. Sin embargo, lo normal es que debamos tramitar la solicitud y esperar a su resolución (aunque es habitual empezar estando ésta en tramitación).

5- Darse de alta en el padrón de precio público para la recogida de residuos.
El siguiente paso es hacer efectiva la autoliquidación del año en que se inicia la actividad. Adjunto el enlace de este servicio detallado en el caso de Barcelona:

6- Contratación de un seguro de responsabilidad civil
El precio depende del alcance de la protección y del tipo de coberturas incluidas. Debemos asegurarnos que comprende robos, desastres naturales, accidentes de trabajo y otro tipo de incidentes que nos puedan acarrear demandas, tanto internas como externas. Normalmente se paga una vez al año, dos si es mediante pago fraccionado.
7- Obras y decoración del local
Más allá de las exigencias administrativas, seguramente hay que hacer arreglos, derribar algún muro, pintar paredes, realizar acabados, etc. Esto lleva su tiempo, así que debemos calcular los plazos con generosidad y intentar empezar a pagar el contrato de alquiler lo más tarde posible (una carencia de uno o dos meses es más que habitual).

8- Primeras compras a proveedores
Es difícil hacer una buena previsión en las primeras semanas. Debemos tener cuidado con los productos perecederos y procurar generar un ambiente de confianza con los proveedores, con los que tendremos que acordar el horario de las reposiciones.

9- La inauguración
Una vez todo listo, ultimamos el lanzamiento de la página web y las redes sociales que hemos decidido utilizar. Debemos elegir las más adecuadas para nuestro público objetivo y anunciar la inauguración del local con la antelación debida. Está bien que vengan amigos y familiares, pero el objetivo es que la gente del barrio y oficinistas nos conozcan, nos prueben y, lo que es más importante, vuelvan a venir otro dia.

A partir de aquí: mucho esfuerzo, una gran sonrisa y a comer y beber!

Agradecimientos:
Este post no sería posible si no me hubiera cruzado en el camino de:

miércoles, 2 de noviembre de 2016

ERRORES MÁS FRECUENTES QUE COMETEN LOS EMPRENDEDORES

Todo emprendedor debe evitar unos cuantos pecados capitales. Ahí van algunos:

  1. No ser constante
Emprender es como escalar una montaña, no lo puedes hacer todo de golpe. Al igual que tu cuerpo necesita su dosis de vitaminas diarias y no vale atracarse un día de fruta para toda la semana, hay que reservarse un cierto tiempo diario/semanal para trabajar en tu proyecto. De lo contrario, tiene fecha de caducidad.

  1. Tirar adelante más de un proyecto grande al mismo tiempo
Solo algunos pocos afortunados tienen el don de poder hacer varias cosas bien a la vez. El llamado multitasking está muy bien a nivel terrenal, para ir respondiendo mails, rellenar formularios o cumplimentar actas, pero no funciona igual de bien cuando se trata de algo de cierta envergadura. Mejor uno y bien que varios y regular. Ya se sabe, quien mucho abarca, poco aprieta. O, dicho de otra manera, más vale pájaro en mano que cien volando.

  1. Querer empezar muy grande
Al entrar en cualquier mercado, el emprendedor está tomando un riesgo considerable, puesto que el cliente no sabe aún de su existencia. Hasta aquí todo correcto, emprender es arriesgar. Sin embargo, estirar más el brazo que la manga y hipotecarse con unos costes fijos altos con el propósito de llegar a más público no suele ser una buena idea. Es aconsejable empezar con el proyecto controlado e irlo escalando progresivamente, de modo que el crecimiento sea sostenido.

  1. Pensar que el business plan es la Biblia
Hacer un buen plan de empresa es importante, creérselo es básico y morir con él es la ruina. Es una guía, no un dogma. Utilízalo para seguir tu estrategia y, sobretodo, para tomar decisiones. Él se debe adaptar a ti, no tu a él. Al escribirlo, recuerda que no hace falta que sea muy extenso. De hecho, si tiene más de 30 páginas probablemente te estés repitiendo.

  1. No querer modificar la idea inicial
De la misma forma que el plan de empresa no es un documento inamovible, tampoco la idea debe serlo. Hay emprendedores que se muestran inflexibles a la hora de adaptar el concepto que tenían en mente al principio. Error. Si no hay predisposición al cambio, la idea es solo eso, una idea, algo interno. El mercado es quien decide, no tú, así que ve siempre de la mano de la flexibilidad.

  1. Poner por escrito los compromisos
Es imprescindible, al poner la idea en marcha, que cada miembro del equipo se comprometa -lo ideal es por escrito- con lo que está dispuesto a aportar al proyecto: tiempo, recursos y, en definitiva, qué sacrificios está dispuesto a hacer. Luego, si hay disputas, el papel puede ayudar a resolverlas.

  1. No hacer un test de mercado ni un producto mínimo viable (MVP)
Siempre se debe probar la idea antes de llevarla a cabo totalmente y enfangarse del todo. De lo contrario se está empezando con mal pie, sin el feedback del mercado que te debe llevar a evitar los errores 4 y 5. Un proyecto empresarial no puede dar la espalda al que permitirá su subsistencia, el mercado, y más que nunca en el momento inicial. Aprende del test de mercado y del MVP para mejorar lo que vas a ofrecer.

  1. Pensar que solo por abrir la persiana entrarán clientes
Porque estés físicamente en la calle no significa que vas a atraer clientes automáticamente, y aún en el caso de que entren, falta el paso más importante, que es que compren. Hay que tener una buena estrategia de marketing, tanto online como offline -ambas son complementarias-, con su correspondiente presupuesto. No dejes tu suerte al azar, organízate para tener el máximo control posible.

  1. Basar toda su diferenciación en la atención personalizada
Hay muchos emprendedores, sobretodo en servicios, que están convencidos que pueden distinguirse únicamente con el trato personalizado al cliente. Si bien es un factor importante, solo es uno y hay muchos otros que se deben trabajar igualmente para que el mercado te prefiera a la competencia: propuesta de valor (productos o servicios), diseño del local o de la página web, canales de comunicación, eficiencia en costes o servicio postvenda, entre otros.

  1. No tener preparado un discurso comercial
Es vital tener memorizado un elevator pitch de tu negocio y irlo adaptando al receptor (posibles clientes, proveedores, aliados comerciales, prescriptores, etc.) según su lo que quieren oír. En los 20 primeros segundos te etiquetarán en su cerebro, así que deja claro a qué te dedicas y qué ofreces.

45 FRASES DE MOTIVACIÓN EMPRENDER

El emprendimiento y sus valores no sólo son abanderados y puestos en práctica por personas que constituyen un negocio, sino también por mu...